Archaeological - 10 Day Tour

Región: Área de Jerusalén, Número de días: 10, Punto de partida: Jerusalén, Punto de llegada: Eilat, Tipo de pista: Recorrido del vehículo
Proveedor: Ministry of Tourism
Fabricantes: Área de Jerusalén , Eilat

Miles de años de historia cobran vida: desgrane las distintas capas, aprenda sobre civilizaciones antiguas y viva la experiencia de sentir lo que supone Israel a través de su sin igual y valiosa arqueología.

Día 1:

Jerusalén: vistas tanto desde arriba como desde el interior.

Vista panorámica de Jerusalén desde el monte de los Olivos: esta montaña muy importante desde el punto de vista espiritual. Es también el lugar para ver a vista de pájaro la topografía de Jerusalén y para comprender su crecimiento en las distintas épocas.

El Jerusalén subterráneo incluye: el túnel del Muro de las Lamentaciones, el Muro de las Lamentaciones original del monte del templo de Herodes, sobre el que se construyó el Jerusalén de épocas posteriores, y donde podrá caminar por sus 440 metros de piedras enormes y originales con 2000 años de antigüedad de la época de Herodes, ver la elevada Puerta de Warren, una calle y otros hallazgos, así como un fascinante modelo interactivo.

La iglesia del Santo Sepulcro. La mayoría del complejo sobre el que está el terreno sagrado que indica la tumba de Jesús, es una compleja combinación de arquitectura medieval y bizantina. Muy por debajo de la superficie existen restos que se remontan a las excavaciones de piedra de la era del Primer Templo, así como la famosa y escasamente vista inscripción en un barco, grabada probablemente por un peregrino hace mucho tiempo.

La Ciudad de David. Con respecto a la fortaleza del rey David de Sion (2. Samuel 5:7), en las excavaciones, que siguen en desarrollo, se incluye un palacio real, el pozo de Warren, la fuente de Gihón (1 Reyes 1:33), el estanque de Siloam de la época del Segundo Templo (Juan 9:7) y un camino con 2000 años de antigüedad que en su día conducía al Templo.

El Parque Arqueológico de Jerusalén y el Centro Davidson. Podrá contemplar el camino original de Herodes, mostrando la destrucción romana, el arco de Robinson, el Muro Sur y las escaleras a la puerta de Hulda, así como el Centro Davidson, en el sótano de un palacio del siglo VIII d. C., con su reconstrucción virtual basada en un modelo interactivo en alta definición.

El Museo Torre de David, situado en la Puerta de Jaffa, dentro de las salas de la ciudadela turca de Jerusalén, linda con la gran torre que, pese a su nombre, fue construida por el maestro constructor de Jerusalén, Herodes. Cada una de sus numerosas salas cuenta con distintas piezas relativas a distintos periodos temporales, aclarando los momentos más destacados de su compleja historia.

Día 2:

Jerusalén: el Barrio Judío y tesoros de museo.

El Barrio Judío incluye el muro de Ezequías, parte de la muralla de la época del Primer Templo construida sobre las casas de Jerusalén (Isaías 22:10) para proteger a la ciudad frente a la invasión de los asirios y que finalmente cayó ante los babilonios.

El Cardo. Fue la calle principal de Jerusalén en la época medieval y en la bizantina. Sus arcadas y galerías abovedadas, ahora restauradas, sirven en la actualidad de centro comercial y muestra arqueológica.

El Palacio de Herodes, restaurado como museo viviente bajo edificios contemporáneos, cuenta con vestigios de los hogares refinados, mosaicos, utensilios de la vida diaria y arquitectura de la clase pudiente de la ciudad antes de la destrucción del Templo.

La Casa Quemada: los cimientos de un hogar de Jerusalén ponen de manifiesto las dramáticas pruebas de la familia Katros que probablemente vivió y trabajó en la misma, así como de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. Una presentación audiovisual ofrece una versión impactante de la historia de la familia.

El Museo de Israel. La sección de arqueología del museo muestra hallazgos extraños y famosos, desde la época prehistórica a la era bizantina/talmúdica. El Santuario del Libro alberga los Manuscritos del mar Muerto, las primeras copias que se conservan del Antiguo Testamento, así como el famoso modelo a escala 1:50 del Segundo Templo de Jerusalén.

Museo Tierras de la Biblia. Cuenta con una colección única de antiguos tesoros que muestran las poderosas culturas existentes en la época en la que transcurre la Biblia, incluyendo los egipcios, los hititas, los filisteos, los asirios y otros que dejaron su impronta en la región y en las Escrituras.

Día 3:

Jerusalén y su entorno: monarcas, matriarcas y tumbas.

Herodión. Herodes el Grande creó esta montaña artificial, que culminó con un palacio-fortaleza. Los arqueólogos han descubierto también inmensas cisternas, un estanque de recreo en la base de la colina y guaridas para los guerreros de Bar Kokhba. Recientemente, también han descubierto la grandiosa tumba, buscada durante mucho tiempo, del propio rey.

El Museo Rockefeller. Monumento arquitectónico por derecho propio, este grandioso complejo que data de la década de 1930, alberga hallazgos de algunas de las primeras grandes excavaciones, como Gezer, Megido, Jericó, Jerusalén y muchas otras.

El valle de Cedrón. El afamado cementerio de Jerusalén del monte de los Olivos comenzó aquí hará unos 2000 años, cuando se construyeron las tumbas monumentales de Absalón, Zacarías y los hijos de Hezir, cuenta con algunos de los mejores ejemplos de las tumbas de arquitectura helenísticas del mundo.

Día 4:

Parque Nacional Qumran. Las ruinas existentes en la meseta, a la vista de las cuevas donde se descubrieron los Manuscritos del mar Muerto, son todo un enigma envuelto en un halo de misterio. ¿Fueron el hogar de los esenios que escribieron los Manuscritos del mar Muerto, una heredad señorial próspera de los saduceos o ambas?

Parque Nacional Masada. La majestuosa fortaleza de Herodes, con sus palacios, termas y murallas, fue también el escenario del último levantamiento de los judíos frente a los romanos durante la Gran Revuelta, lo que se atestigua mediante una gran rampa de asedio romana, entre otros hallazgos. La combinación de su dramática historia y su fabulosa arquitectura le ha valido su reconocimiento como lugar Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Ein Gedi. Supone un paseo por un oasis, y el lugar donde descansan los restos de una próspera ciudad talmúdica. El mosaico de su sinagoga muestra la misteriosa advertencia de que no se revelo el secreto, quizá el secreto de la fabricación, del perfume de la planta balsámica ahora extinta que una vez creció por estos parajes.

El mar Muerto. Un lugar para revitalizarse y quitarse el polvo de las distintas generaciones en el lago más rico en minerales y en el lugar más bajo de la Tierra.

Día 5:

Las tierras bajas de Judea: arqueología práctica y la “Tel” de Tel Aviv.

Parque Nacional Beit Guvrin. Incluye un seminario arqueológico sobre excavación de cuevas que una vez estuvieron bajo las viviendas helenísticas; la cueva Sidonia; el anfiteatro romano; Tel Maresha, ciudad fortificada por el rey Rehoboam de los judíos (2 Cron. 11:8) y más.

Tel Aviv, tierra del Museo de Israel, con su exhibición de antigüedades y culturas tradicionales contemporáneas, está situada junto a una antigua colina que forma asimismo parte de la experiencia, la filistea Tel Kasila.

La Ciudad Blanca. Una excursión nocturna por los monumentos de arquitectura Bauhaus de comienzos del siglo XX que han sido reconocidos como lugar Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Día 6:

Desde la costa mediterránea a Galilea.

Parque Natural Cesarea. Cesarea fue Construida por Herodes, contaba con el mayor puerto de la costa mediterránea oriental y es posible ver la ciudad, incluyendo el anfiteatro, el teatro, edificios bizantinos, el mosaico de aves, la ciudad de los Cruzados, el acueducto y mucho más.

Parque Nacional Megido. Capital regional del rey Salomón (1 reyes 9:15), las fortificaciones, sistema hidráulico, palacios, establos y viviendas de Megido datan de miles de años atrás, y su gran importancia bíblica ha propiciado que la UNESCO lo declare Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Beit She’arim. Las catacumbas de la era talmúdica y los enormes sarcófagos de piedra decorados, donde se enterraba a los sabios y los líderes del mundo antiguo son solo parte de las fascinantes antigüedades de esta ciudad, uno de los lugares donde el gran Sanedrín tuvo su sede central.

Acre. Esta maravilla medieval del mediterráneo conserva una planificación urbana de 900 años. Capital de los cruzados tras la caída de Jerusalén, la muralla de Acre cuenta con unas vistas inmejorables al mar y, su Sala de los Caballeros, el puerto de pescadores, el Museo del baño turco, su bazar y mezquita sobre una gigantesca cisterna de agua medieval, han contribuido a que esta ciudad haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Día 7:

Alrededores del mar de Galilea

Parque Nacional Beit She’an. La colina bíblica contiene restos de la ciudad a la que los filisteos llevaron los cuerpos de Saúl y sus tres hijos (1 Samuel 31:10) y, al haber sido capital de la alianza grecorromana de las ciudades conocidas como Decápolis, Beit She’an cuenta con calles con columnas, mosaicos, templos, fuentes, estanques, un teatro, un anfiteatro y más.

Tiberíades. Capital actual del mar de Galilea, fundada por Herodes Antipas y, en su día, sede central del Sanedrín, la antigua Tiberíades está sumida actualmente en excavaciones que un día mostrarán todo el esplendor de sus mercados callejeros, arcadas, teatro y otros tantos tesoros.

Visite la excavación, así como el Parque Nacional Hamt Tiberias, los restos del magnífico mosaico de una sinagoga y el monte Berenice con la Iglesia del Ancla.

Capernaún. Es la primera de las tres ciudades del triángulo evangélico (incluyendo Betsaida y Korazim) en volver del olvido histórico, con restos romanos y bizantinos de una sinagoga, una iglesia y viviendas que hacen surgir muchas preguntas interesantes e ilustran historias del Nuevo Testamento.

Las excavaciones de Betsaida están en progreso, y a la altura de la ciudad romana que aparece principalmente en el ministerio de Jesús, donde quedan considerables restos de la ciudad bíblica de Geshur, hogar de Maaca, mujer de David (2 Samuel, 3:3).

Parque Nacional Korazim. Cuenta con una sinagoga de principios de la era talmúdica cuya comparación con la de Capernaúm es muy interesante. Dispone igualmente de una réplica de la cátedra de Moisés, un baño ritual, viviendas y otros elementos que proporcionan descripciones talmúdicas de la vida comunitaria.

Día 8:

Del Dan al Golán.

Reserva Natural de Dan: es uno de los mejores ejemplos de una ciudad bíblica, así como la capital del Reino del Norte. La puerta de Abraham de Dan (Gén. 14:14) es el segundo arco más antiguo del mundo. Visite también la puerta de la ciudad israelita y el Lugar Alto de Jeroboam en su tranquilo entorno del río Dan.

Katzrin. Pueblo de los Altos del Golán de la era talmúdica, las casas reconstruidas de Katzrin y la sinagoga crean una perspectiva tridimensional de la vida antigua.

Reserva Natural Gamla. Llamada la Masada del norte debido a la descripción de Josefo de su famosa última resistencia, tras una pequeña caminata llegará a Gamla, que cuenta con restos de la primera sinagoga jamás encontrada, murallas que contuvieron a los romanos y prensas de aceitunas que fueron el modo de subsistencia de la ciudad.

Um el Kanatir. Ciudad de la era talmúdica que cuenta con restos de su inusual sinagoga y hallazgos únicos, en la actualidad están llevándose allí excavaciones utilizando tecnología y técnicas de última generación.

Día 9:

Desde el Néguev a Eilat.

Parque Nacional de Beerseba. Esta ciudad fundada por Abraham (Génesis 21:31) indicó la frontera al sur de la Israel bíblica (1 Samuel 3:20). Beerseba exhibe también pruebas fascinantes de la planificación urbana realizada en el tiempo de la monarquía de Judea, un sistema hidráulico único y otros hallazgos que, junto con su relevancia bíblica, han hecho que la UNESCO la incluya en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Avdat. Supone un punto de parada destacado de la Ruta del Incienso, y cuenta con el templo nabateo de Avdat, lugar Patrimonio de la Humanidad, que fue convertido posteriormente en iglesia, y pone al descubierto una vista fabulosa de Néguev, mientras que su prensa para el vino revela las sorprendentes habilidades de sus habitantes a la hora de cultivar el desierto. Cuenta igualmente con antiguas viviendas privadas y tumbas para completar el paisaje.

El valle de Uvdá contiene más de 150 lugares relacionados con los primeros asentamientos y asentamientos prehistóricos, incluyendo el asentamiento Nahal Asharun y el templo Leopard.

Día 10:

Eilat, el parque de Timna y la zona norte.

Más conocido por sus atracciones contemporáneas como la Riviera del Mar Rojo de Israel, Eilat y sus alrededores cuentan también con una selección de zonas arqueológicas más apartadas, entre las que están: el templo y los túmulos de la edad de bronce de Shahmon, el pueblo de los primeros tiempos del islamismo del siglo VIII de Eilot y el lugar de fundición de cobre; el lugar donde se realizaba la molienda (posiblemente en busca de oro) de Wadi Tawachin; cometas del desierto del neolítico de Samar (antiguas trampas para cazar gacelas); el caravasar nabateo y romano de Dapit; el pozo con cadenas y la alquería de Evrona y mucho más.

Parque de Timna. Es un marco incomparable arqueológico y geológico que incluye la galería de una antigua mina de cobre. Los Pilares de Salomón son una formación natural que cuentan con una talla de la diosa Hathor y el santuario de Hathor. También puede verse la talla de una cuadriga y la presentación multimedia Las minas del tiempo, así como un lago artificial.

Diríjase al norte por la carretera 90 pasando por la fortaleza de la última época romana a Yotvata, y posteriormente a través de la carretera 13 hasta Makhtesh Ramon, viendo los hitos romanos y el caravasar nabateo en Ein Saharonim, o a través de la espectacular Ascensión del escorpión (en la carretera 227), siguiendo una antigua ruta romana por el Néguev al Parque Nacional del gran Makhtesh y Mamshit, ciudad nabatea muy bien conservada, junto con la Ruta del incienso, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que incluye un mercado, unas termas, iglesias primitivas, mosaicos y mucho más.

 

Especificaciones de productos
Región Área de Jerusalén
Número de días 10
Ciudad Jerusalén
Punto de partida Jerusalén
Punto de llegada Eilat
Tipo de pista Recorrido del vehículo
Accesibilidad

Miles de años de historia cobran vida: desgrane las distintas capas, aprenda sobre civilizaciones antiguas y viva la experiencia de sentir lo que supone Israel a través de su sin igual y valiosa arqueología.

Día 1:

Jerusalén: vistas tanto desde arriba como desde el interior.

Vista panorámica de Jerusalén desde el monte de los Olivos: esta montaña muy importante desde el punto de vista espiritual. Es también el lugar para ver a vista de pájaro la topografía de Jerusalén y para comprender su crecimiento en las distintas épocas.

El Jerusalén subterráneo incluye: el túnel del Muro de las Lamentaciones, el Muro de las Lamentaciones original del monte del templo de Herodes, sobre el que se construyó el Jerusalén de épocas posteriores, y donde podrá caminar por sus 440 metros de piedras enormes y originales con 2000 años de antigüedad de la época de Herodes, ver la elevada Puerta de Warren, una calle y otros hallazgos, así como un fascinante modelo interactivo.

La iglesia del Santo Sepulcro. La mayoría del complejo sobre el que está el terreno sagrado que indica la tumba de Jesús, es una compleja combinación de arquitectura medieval y bizantina. Muy por debajo de la superficie existen restos que se remontan a las excavaciones de piedra de la era del Primer Templo, así como la famosa y escasamente vista inscripción en un barco, grabada probablemente por un peregrino hace mucho tiempo.

La Ciudad de David. Con respecto a la fortaleza del rey David de Sion (2. Samuel 5:7), en las excavaciones, que siguen en desarrollo, se incluye un palacio real, el pozo de Warren, la fuente de Gihón (1 Reyes 1:33), el estanque de Siloam de la época del Segundo Templo (Juan 9:7) y un camino con 2000 años de antigüedad que en su día conducía al Templo.

El Parque Arqueológico de Jerusalén y el Centro Davidson. Podrá contemplar el camino original de Herodes, mostrando la destrucción romana, el arco de Robinson, el Muro Sur y las escaleras a la puerta de Hulda, así como el Centro Davidson, en el sótano de un palacio del siglo VIII d. C., con su reconstrucción virtual basada en un modelo interactivo en alta definición.

El Museo Torre de David, situado en la Puerta de Jaffa, dentro de las salas de la ciudadela turca de Jerusalén, linda con la gran torre que, pese a su nombre, fue construida por el maestro constructor de Jerusalén, Herodes. Cada una de sus numerosas salas cuenta con distintas piezas relativas a distintos periodos temporales, aclarando los momentos más destacados de su compleja historia.

Día 2:

Jerusalén: el Barrio Judío y tesoros de museo.

El Barrio Judío incluye el muro de Ezequías, parte de la muralla de la época del Primer Templo construida sobre las casas de Jerusalén (Isaías 22:10) para proteger a la ciudad frente a la invasión de los asirios y que finalmente cayó ante los babilonios.

El Cardo. Fue la calle principal de Jerusalén en la época medieval y en la bizantina. Sus arcadas y galerías abovedadas, ahora restauradas, sirven en la actualidad de centro comercial y muestra arqueológica.

El Palacio de Herodes, restaurado como museo viviente bajo edificios contemporáneos, cuenta con vestigios de los hogares refinados, mosaicos, utensilios de la vida diaria y arquitectura de la clase pudiente de la ciudad antes de la destrucción del Templo.

La Casa Quemada: los cimientos de un hogar de Jerusalén ponen de manifiesto las dramáticas pruebas de la familia Katros que probablemente vivió y trabajó en la misma, así como de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. Una presentación audiovisual ofrece una versión impactante de la historia de la familia.

El Museo de Israel. La sección de arqueología del museo muestra hallazgos extraños y famosos, desde la época prehistórica a la era bizantina/talmúdica. El Santuario del Libro alberga los Manuscritos del mar Muerto, las primeras copias que se conservan del Antiguo Testamento, así como el famoso modelo a escala 1:50 del Segundo Templo de Jerusalén.

Museo Tierras de la Biblia. Cuenta con una colección única de antiguos tesoros que muestran las poderosas culturas existentes en la época en la que transcurre la Biblia, incluyendo los egipcios, los hititas, los filisteos, los asirios y otros que dejaron su impronta en la región y en las Escrituras.

Día 3:

Jerusalén y su entorno: monarcas, matriarcas y tumbas.

Herodión. Herodes el Grande creó esta montaña artificial, que culminó con un palacio-fortaleza. Los arqueólogos han descubierto también inmensas cisternas, un estanque de recreo en la base de la colina y guaridas para los guerreros de Bar Kokhba. Recientemente, también han descubierto la grandiosa tumba, buscada durante mucho tiempo, del propio rey.

El Museo Rockefeller. Monumento arquitectónico por derecho propio, este grandioso complejo que data de la década de 1930, alberga hallazgos de algunas de las primeras grandes excavaciones, como Gezer, Megido, Jericó, Jerusalén y muchas otras.

El valle de Cedrón. El afamado cementerio de Jerusalén del monte de los Olivos comenzó aquí hará unos 2000 años, cuando se construyeron las tumbas monumentales de Absalón, Zacarías y los hijos de Hezir, cuenta con algunos de los mejores ejemplos de las tumbas de arquitectura helenísticas del mundo.

Día 4:

Parque Nacional Qumran. Las ruinas existentes en la meseta, a la vista de las cuevas donde se descubrieron los Manuscritos del mar Muerto, son todo un enigma envuelto en un halo de misterio. ¿Fueron el hogar de los esenios que escribieron los Manuscritos del mar Muerto, una heredad señorial próspera de los saduceos o ambas?

Parque Nacional Masada. La majestuosa fortaleza de Herodes, con sus palacios, termas y murallas, fue también el escenario del último levantamiento de los judíos frente a los romanos durante la Gran Revuelta, lo que se atestigua mediante una gran rampa de asedio romana, entre otros hallazgos. La combinación de su dramática historia y su fabulosa arquitectura le ha valido su reconocimiento como lugar Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Ein Gedi. Supone un paseo por un oasis, y el lugar donde descansan los restos de una próspera ciudad talmúdica. El mosaico de su sinagoga muestra la misteriosa advertencia de que no se revelo el secreto, quizá el secreto de la fabricación, del perfume de la planta balsámica ahora extinta que una vez creció por estos parajes.

El mar Muerto. Un lugar para revitalizarse y quitarse el polvo de las distintas generaciones en el lago más rico en minerales y en el lugar más bajo de la Tierra.

Día 5:

Las tierras bajas de Judea: arqueología práctica y la “Tel” de Tel Aviv.

Parque Nacional Beit Guvrin. Incluye un seminario arqueológico sobre excavación de cuevas que una vez estuvieron bajo las viviendas helenísticas; la cueva Sidonia; el anfiteatro romano; Tel Maresha, ciudad fortificada por el rey Rehoboam de los judíos (2 Cron. 11:8) y más.

Tel Aviv, tierra del Museo de Israel, con su exhibición de antigüedades y culturas tradicionales contemporáneas, está situada junto a una antigua colina que forma asimismo parte de la experiencia, la filistea Tel Kasila.

La Ciudad Blanca. Una excursión nocturna por los monumentos de arquitectura Bauhaus de comienzos del siglo XX que han sido reconocidos como lugar Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Día 6:

Desde la costa mediterránea a Galilea.

Parque Natural Cesarea. Cesarea fue Construida por Herodes, contaba con el mayor puerto de la costa mediterránea oriental y es posible ver la ciudad, incluyendo el anfiteatro, el teatro, edificios bizantinos, el mosaico de aves, la ciudad de los Cruzados, el acueducto y mucho más.

Parque Nacional Megido. Capital regional del rey Salomón (1 reyes 9:15), las fortificaciones, sistema hidráulico, palacios, establos y viviendas de Megido datan de miles de años atrás, y su gran importancia bíblica ha propiciado que la UNESCO lo declare Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Beit She’arim. Las catacumbas de la era talmúdica y los enormes sarcófagos de piedra decorados, donde se enterraba a los sabios y los líderes del mundo antiguo son solo parte de las fascinantes antigüedades de esta ciudad, uno de los lugares donde el gran Sanedrín tuvo su sede central.

Acre. Esta maravilla medieval del mediterráneo conserva una planificación urbana de 900 años. Capital de los cruzados tras la caída de Jerusalén, la muralla de Acre cuenta con unas vistas inmejorables al mar y, su Sala de los Caballeros, el puerto de pescadores, el Museo del baño turco, su bazar y mezquita sobre una gigantesca cisterna de agua medieval, han contribuido a que esta ciudad haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Día 7:

Alrededores del mar de Galilea

Parque Nacional Beit She’an. La colina bíblica contiene restos de la ciudad a la que los filisteos llevaron los cuerpos de Saúl y sus tres hijos (1 Samuel 31:10) y, al haber sido capital de la alianza grecorromana de las ciudades conocidas como Decápolis, Beit She’an cuenta con calles con columnas, mosaicos, templos, fuentes, estanques, un teatro, un anfiteatro y más.

Tiberíades. Capital actual del mar de Galilea, fundada por Herodes Antipas y, en su día, sede central del Sanedrín, la antigua Tiberíades está sumida actualmente en excavaciones que un día mostrarán todo el esplendor de sus mercados callejeros, arcadas, teatro y otros tantos tesoros.

Visite la excavación, así como el Parque Nacional Hamt Tiberias, los restos del magnífico mosaico de una sinagoga y el monte Berenice con la Iglesia del Ancla.

Capernaún. Es la primera de las tres ciudades del triángulo evangélico (incluyendo Betsaida y Korazim) en volver del olvido histórico, con restos romanos y bizantinos de una sinagoga, una iglesia y viviendas que hacen surgir muchas preguntas interesantes e ilustran historias del Nuevo Testamento.

Las excavaciones de Betsaida están en progreso, y a la altura de la ciudad romana que aparece principalmente en el ministerio de Jesús, donde quedan considerables restos de la ciudad bíblica de Geshur, hogar de Maaca, mujer de David (2 Samuel, 3:3).

Parque Nacional Korazim. Cuenta con una sinagoga de principios de la era talmúdica cuya comparación con la de Capernaúm es muy interesante. Dispone igualmente de una réplica de la cátedra de Moisés, un baño ritual, viviendas y otros elementos que proporcionan descripciones talmúdicas de la vida comunitaria.

Día 8:

Del Dan al Golán.

Reserva Natural de Dan: es uno de los mejores ejemplos de una ciudad bíblica, así como la capital del Reino del Norte. La puerta de Abraham de Dan (Gén. 14:14) es el segundo arco más antiguo del mundo. Visite también la puerta de la ciudad israelita y el Lugar Alto de Jeroboam en su tranquilo entorno del río Dan.

Katzrin. Pueblo de los Altos del Golán de la era talmúdica, las casas reconstruidas de Katzrin y la sinagoga crean una perspectiva tridimensional de la vida antigua.

Reserva Natural Gamla. Llamada la Masada del norte debido a la descripción de Josefo de su famosa última resistencia, tras una pequeña caminata llegará a Gamla, que cuenta con restos de la primera sinagoga jamás encontrada, murallas que contuvieron a los romanos y prensas de aceitunas que fueron el modo de subsistencia de la ciudad.

Um el Kanatir. Ciudad de la era talmúdica que cuenta con restos de su inusual sinagoga y hallazgos únicos, en la actualidad están llevándose allí excavaciones utilizando tecnología y técnicas de última generación.

Día 9:

Desde el Néguev a Eilat.

Parque Nacional de Beerseba. Esta ciudad fundada por Abraham (Génesis 21:31) indicó la frontera al sur de la Israel bíblica (1 Samuel 3:20). Beerseba exhibe también pruebas fascinantes de la planificación urbana realizada en el tiempo de la monarquía de Judea, un sistema hidráulico único y otros hallazgos que, junto con su relevancia bíblica, han hecho que la UNESCO la incluya en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Avdat. Supone un punto de parada destacado de la Ruta del Incienso, y cuenta con el templo nabateo de Avdat, lugar Patrimonio de la Humanidad, que fue convertido posteriormente en iglesia, y pone al descubierto una vista fabulosa de Néguev, mientras que su prensa para el vino revela las sorprendentes habilidades de sus habitantes a la hora de cultivar el desierto. Cuenta igualmente con antiguas viviendas privadas y tumbas para completar el paisaje.

El valle de Uvdá contiene más de 150 lugares relacionados con los primeros asentamientos y asentamientos prehistóricos, incluyendo el asentamiento Nahal Asharun y el templo Leopard.

Día 10:

Eilat, el parque de Timna y la zona norte.

Más conocido por sus atracciones contemporáneas como la Riviera del Mar Rojo de Israel, Eilat y sus alrededores cuentan también con una selección de zonas arqueológicas más apartadas, entre las que están: el templo y los túmulos de la edad de bronce de Shahmon, el pueblo de los primeros tiempos del islamismo del siglo VIII de Eilot y el lugar de fundición de cobre; el lugar donde se realizaba la molienda (posiblemente en busca de oro) de Wadi Tawachin; cometas del desierto del neolítico de Samar (antiguas trampas para cazar gacelas); el caravasar nabateo y romano de Dapit; el pozo con cadenas y la alquería de Evrona y mucho más.

Parque de Timna. Es un marco incomparable arqueológico y geológico que incluye la galería de una antigua mina de cobre. Los Pilares de Salomón son una formación natural que cuentan con una talla de la diosa Hathor y el santuario de Hathor. También puede verse la talla de una cuadriga y la presentación multimedia Las minas del tiempo, así como un lago artificial.

Diríjase al norte por la carretera 90 pasando por la fortaleza de la última época romana a Yotvata, y posteriormente a través de la carretera 13 hasta Makhtesh Ramon, viendo los hitos romanos y el caravasar nabateo en Ein Saharonim, o a través de la espectacular Ascensión del escorpión (en la carretera 227), siguiendo una antigua ruta romana por el Néguev al Parque Nacional del gran Makhtesh y Mamshit, ciudad nabatea muy bien conservada, junto con la Ruta del incienso, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que incluye un mercado, unas termas, iglesias primitivas, mosaicos y mucho más.

 

Especificaciones de productos
Región Área de Jerusalén
Número de días 10
Ciudad Jerusalén
Punto de partida Jerusalén
Punto de llegada Eilat
Tipo de pista Recorrido del vehículo
Accesibilidad